jueves, 22 de septiembre de 2016

LA MESA DE FAMILIA

La mesa siempre ha tenido un puesto de preferencia dentro del ambiente de familia; sobre ella  el esposo y padre de familia hace el balance de entradas y de gasto al final del mes; sobre ella la esposa y madre arregla el vestuario de todos; sobre ella los niños hacen sus  tareas de escuela; en torno a la mesa se reúne la familia para las comidas; alrededor de la mesa se entretiene la familia con los amigos que vienen de visita.  De verdad, la mesa constituye un centro especia en la vida de la familia.

También para nuestra iglesia la mesa es como el centro de la comunidad cristiana:  la mesa de la comunidad cristiana es el altar;  entorno  al altar se hace la lectura de la Carta que Dios ha enviado a los hombres, o sea la S. Escritura; sobre el altar desciende el Espíritu de Cristo para convertirlos en su cuerpo y en su sangre;  alrededor del altar gira la comunidad para participar del banquete eucarístico.

Con razón que ya S. Pablo, en algunas de sus cartas,  da saludos a la comunidad que se reúne en la iglesia (en la casa) de Aquila y Priscila. Así quería decir que la casa de los primeros cristianos la consideraba ‘como una  iglesia.  Será S. Juan Crisóstomo, un Padre de la comunidad cristiana primitiva (siglo IV) quien afirme que la casa de los cristianos es ciertamente ‘una pequeña iglesia’. Fue este mismo Padre quien sugirió cuatro paralelos interesantes: la gran iglesia, Basílica o templo y la casa material  de la familia;  la gran comunidad que se reúne en el templo y la pequeña comunidad familiar;  el altar del templo y la mesa de familia; el culto eucarístico en el templo y el culto que rinde la familia a Dios en la pequeña iglesia doméstica; los ministros del templo y los padres de familia dentro de la pequeña iglesia que es la familia.

El Papa Francisco volvió a tomar esta hermosa comparación;  lo hacía  a propósito de  las consecuencias nocivas que los medios de comunicación están causando al diálogo familiar: la televisión en la sala comedor y el uso desmoderado de los celulares impiden la comunicación y el diálogo entre los miembros de familia; parecería que padres e hijos están más  interesados en la comunicación  con personas distantes   que con las presentes; esto una muestra del individualismo que está minando la unidad de la familia; es también falta de interés y de respeto por la familia.

Son los padres de familia quienes deben salvar y recuperar este espacio vital  en torno a la mesa familiar; este espacio de diálogo, comunicación y de intercambio entre los miembros de la familia no puede perderse, so pena de acabar con la comunión familiar; es un momento de encuentro y de intercambio de experiencias del día; es el momento de mirarse a la cara, de sonreír, de hablar, incluso de reconciliarse y reforzar el espíritu familiar.  


La unidad de la familia pide mucho altruismo;  el individualismo lo destruye; el altruismo humaniza, el egoísmo, el individualismo,  deshumaniza.

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jueves, 15 de septiembre de 2016

ESCUCHEMOS A LOS NÑOS ADOPTADOS POR PAREJAS GAY

Recientemente apareció en INTERNET el reclamo de un joven de 17 años, Benoit Talleu, por el hecho de que “todos dicen proteger a los adoptados por parejas gay, pero que no son escuchados”.   Talleu fue el orador al final de una marcha que organizó La Manif Pour Tous en París, Francia; habló en nombre de la Asociación para los Niños Adoptados: “estoy en la lucha contra el ‘matrimonio para todos’, porque estoy harto de escuchar que muchos hablan de la adopción, como si lo más importante no fuéramos los adoptados” https://conapfam.wordpress.com/2015/04/14/que-dicen-los-adoptados-sobre-la-adopcion-homosexual/

Continúa Talleu: “si preguntas a los adoptados qué quieren, ellos solo tienen una respuesta: un ¡papá y una mamá! Papi y mami son palabras que un huérfano conoce y cuando es adoptado, sueña con usar esas palabras. Lo niños en adopción sueñan con sus futuros padres, los imaginan… Dentro de lo más profundo de su ser, ellos esperan a papá y a mamá. Y son esos niños los que deben ser escuchados”.

Hoy día nos encontramos ante el fenómeno de un plebiscito casi universal en favor de la opción de hijos por parte de parejas gay. Se habla mucho del ‘matrimonio igualitario’: las parejas gay quieren ponerse  al mismo nivel de la pareja heterosexual.  Qué intención de fondo anima esta lucha?  Se alude en forma explícita al ‘matrimonio igualitario’, pero se adivina otra intención en el fondo de la exigencia: dar un palo a la iglesia católica que defiende el matrimonio heterosexual.

Si se pregunta a un papá y a una mamá si en el caso de que sus hijos llegaran a quedar huérfanos, estarían  de acuerdo en la adopción de ellos por una pareja  gay??.  Seguro que no.  Las alusiones que hace Enrique Dussel –filósofo latinoamericano- a ‘lo mismo’ en oposición a ‘lo diverso’, a ‘lo otro’,  valen para el caso presente: dos papás o dos mamás’ son  ‘lo mismo’; lo diverso es un papá y una mamá; ‘lo mismo’ es como sumar agua más agua;  lo diverso’  es sumar agua más azúcar.

Decía Talleu: “escuchamos a personas que dicen: vivir con una pareja gay es mejor que ser huérfano. Escuchen lo que tengo que decir al respecto: esa afirmación reboza de  deshonestidad. Hay decenas de miles de parejas  -hombre y mujer-  que esperan poder adoptar.  Otros dicen: una pareja gay es mejor que nada.  Eso es estremecedor!!  y homofóbico.  Lo mejor para un niño  es tener un papá y una mamá.

Talleu, fue muy explícito al afirmar que  la ley del matrimonio gay es puro egoísmo; la ley debe velar por los más débiles, no por el capricho de los fuertes. Los padres son para el niño, no al revés.  De verdad, los padres tienen derecho a tener un hijo a toda costa?.  O mejor, son los hijos los que tienen derecho a tener un padre y una madre? Ciertamente es lo segundo.

El tema de la adopción de las parejas gay es un desafío para la iglesia católica que debe promover entre sus fieles la adopción generosa de niños(as) huérfanos(as).  El mismo estado civil deberá favorecer más la adopción por parte de parejas heterosexuales que homosexuales; Si se escuchará el reclamo de Talleu y con él el de tantos niños que quieren tener un papá y una mamá?. 

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jueves, 25 de agosto de 2016

LA INDIFERENCIA ENTRE LOS ESPOSOS, UN ASESINO SILENCIOSO.

Cuenta un esposo: mi esposa convive conmigo en un reservado silencio, un silencio del cual yo me siento culpable; compartiendo el mismo techo, me volví radicalmente indiferente hacia ella, con actitudes en las que me he implicado personalmente en nuestra relación. Me he comportado como un extraño que decía quererla, aunque la tratara como objeto. En la hondura de mi intimidad, bien sé que mi esposa no me ha sido realmente indiferente; mi actitud ha sido más bien fingida, simulada. Ahora me pregunto: cómo puede alguien sentirse indiferente ante la persona a la que supuestamente quiere?.

Nos damos cuenta de que cometimos el error de los que viven un corto noviazgo sin tiempo para conocerse mejor, y en este limitado espacio se ve solo lo valioso en el otro, mientras permanecen ciegos a sus defectos que, como cualquier ser humano tiene, y que en los primeros años de vida conyugal empiezan a emerger y a ponerse de manifiesto. Creíamos que estar enamorados era suficiente para consentir a la celebración del matrimonio.

Son varios los factores que pueden generar esta situación de indiferencia: un primer factor es creer que el amor es algo mágico… No. El amor humano, máxime el amor conyugal, es algo muy personal que surge del fondo del corazón de cada uno de los enamorados; es un amor que exige ser cultivado como una planta delicada, porque el amor que no crece, decrece y muere. El amor conyugal no es tan simple como se lo imaginan; los psicólogos hablan de los tres ingredientes del amor conyugal: pasión por parte del varón, afecto por parte de la mujer y el compromiso por parte de ambos; es lo que llaman la "triangularidad del amor.

La vida conyugal es un proceso que se inicia con el enamoramiento, la elección del otro(a), el compromiso mutuo y el proyecto común; se trata de un proyecto en que unen los pareceres de ambos, junto con la visión que cada uno tiene de la vida futura que añoran, para caminar en la misma dirección. De aquí que los esposos deben vivir el tiempo con visión de futuro en el presente de cada día; es un error mayúsculo quedarse anclados en el pasado, añorando las cosa pasadas y guardando recuerdos ingratos; a nadie le agrada que le estén recordando un pasado negativo.

La vida conyugal se teje diariamente con mil detalles, tal vez sencillos pero efectivos para construir una relación auténtica de personas humanas y de cónyuges: el saludo, la sonrisa, el abrazo, un servicio, una caricia, un beso, el buen humor, traerle a ella un ramo de flores, recordar la fecha del cumpleaños, de la boda, admirar el cambio de peinado de ella, el estrén de vestido, etc. En cuestión de detalles los varones somos escasos, tacaños; las mujeres son más dadas al detalle. A veces la falta de un detalle puede ser considerada como indiferencia.

Si los cónyuges en el matrimonio, mutua y recíprocamente no contribuyen a reconocer e incrementar el valor que hay en el otro(a) y en sí mismo, ninguno de los dos puede crecer. Por esta razón, sin la comunicación, el matrimonio no puede caminar hacia adelante en la realización del proyecto común de pareja.


A propósito de ‘comunicación’, es importante tener presente los factores que bloquean la comunicación entre esposos: sean las expresiones verbales, como también las no verbales que damos con simples gestos. De verdad que la indiferencia termina siendo un asesino silencioso de la vida conyugal; la indiferencia lleva a la rutina en la vida matrimonial y ésta a perder el sentido auténtico de un buen matrimonio, de un matrimonio feliz.

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jueves, 18 de agosto de 2016

SIGNIFICADO DEL ANILLO MATRIMONIAL

Es una tradición muy antigua ésta de intercambiar los contrayentes las argollas de  matrimonio; parece provenir del mundo germánico o de la tradición romana.  Generalmente ha sido la señal de que dos personas  están desposadas. Dentro de la tradición eclesial católica el anillo suele ser de oro, redondo y bendecido por el sacerdote; las tres características tienen cada una su significado.

Que sea de oro, el metal más precioso, denota el valor tan grande que tiene el compromiso matrimonial: significa nada menos que la alianza de Dios con su pueblo en el Antiguo Testamento, de Cristo con la iglesia  en el Nuevo Testamento.   De alianza, de unión de la pareja ya se viene insinuando desde la creación: precisamente el nombre Yhavé en hebreo (Yhwh)  -designado como el ‘tetragrammaton’-  reúne las raíces del  los nombres de  varón y mujer; al crear Dios  al varón y a la mujer “a su imagen y semejanza” se descompone el nombre de Yhavé para dar origen al nombre de  uno y otra;  cuando varón y mujer se unen en pareja recomponen de nuevo el nombre de Dios.  De ahí que  hoy digamos que la pareja humana es ‘sacramento’, es símbolo, de la alianza de Dios con la humanidad, de Cristo con su iglesia.

El anillo matrimonial debe ser redondo para expresar  eternidad, es decir que la pareja se une para siempre.  Tradicionalmente esta idea se ha expresado con el  término ‘indisolubilidad’, un vocablo con sabor jurídico, a causa del influjo que el derecho canónico ha tenido en la teología  matrimonial.   En la época moderna se prefiere hablar más bien de ‘fidelidad’, una palabra con neto sabor bíblico: Dios es fiel a su alianza con los hombres. La ‘indisolubilidad’ alude a una fuerza exterior que obliga a la unidad; la ‘fidelidad’, en cambio, hace referencia  a una fuerza interior del varón y de la mujer que los lleva por el amor que se profesan  a ser fieles uno al otro.  El amor, por su misma naturaleza,  es unitivo.

La tercera característica del anillo matrimonial es la bendición.   De la primera pareja en la historia de la humanidad –Adán y Eva- se dice que Yhavé fue el ‘padrino de boda’,  porque fue Él quien llevó a Eva hasta Adán.  Con razón que se diga que éste fue el primer matrimonio en la historia; por este motivo hoy se afirma que el matrimonio ya no es el último ‘sacramento’ en el ‘septenario’, sino el primero.  ¡!Qué mejor bendición para Adán y Eva que la presencia del mismo Dios en su boda de matrimonio!!.

En la tradición de los pueblos se ha mantenido la costumbre de que sea el padre de familia, o el jefe de la tribu quien presida la celebración de una boda  matrimonial; todavía hoy entre nosotros se conserva esta tradición como para significar que una persona de autoridad es la que garantiza la seriedad de un tal compromiso;  en la tradición cristiana los padres de familia bendicen a sus hijos cuando salen de la casa para ir a casarse y en el templo los bendice el sacerdote que preside la boda. Más allá de la boda, son muchas las parejas que al cumplir años de boda, sobre todo al celebrar los 25, 50 o más años de matrimonio, solicitan la bendición de las argollas de matrimonio y de sus personas.  Es la fe sencilla del pueblo que, sin conocer quizás toda la historia del significado del anillo de matrimonio, intuyen algo sagrado en él.

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miércoles, 10 de agosto de 2016

¿TE ALIMENTAS DE MANERA SALUDABLE?

El Evangelista Juan nos trae a la memoria aquella enseñanza que Jesús dio a los Judíos en uno de esos encuentros típicos del Maestro: Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en mí y yo en él” (Juan 6: 55-56). Es decir, el verdadero alimento para estar saludable y espiritualmente bien, es a través de la Eucaristía pero de manera participativa (comulgando); claro que si no lo puede hacer está a tiempo para que se inscriba ahora en su parroquia y comience en el otoño un curso sacramental.

Frente a este recuerdo del alimento espiritual que nos trae este pasaje bíblico del evangelio de Juan, valdría la pena que reflexionáramos sobre el alimento material, aquello que cada fin de semana compramos en la tienda latina o anglo-americana (arroz, carne, tacos, tortillas, queso, pizza, frutas, verduras, salsas, chile, etc). A veces se nos olvida que comer mucho no es sinónimo de comer bien; comer mucho no equivale a estar saludable; comprar mucha comida no siempre va a beneficiar a la familia. Por eso, los invitamos para  que hoy nos hagamos esta pregunta y  compartamos la respuesta en el hogar: Te alimentas de manera saludable?

Para nadie es un secreto que las tasas de obesidad en niños y jóvenes en los Estados Unidos es muy alta; la facilidad de comprar comida, cenar en un restaurante o sin bajarse del carro, disfrutando de una hamburguesa o un hot dog,  hace que estemos las 24 horas del día a disposición del alimento.  El problema de todo esto es cuando no nos alimentamos de la manera más correcta; cuando dejamos a un lado las frutas y las verduras; cuando exageramos y comemos en abundancia; cuando no tenemos un control de nuestro organismo y comemos a todo momento; cuando no balanceamos lo que comemos; cuando nos convertimos en esclavos de la comida y no nos damos cuenta que nuestros hijos están  aumentando de peso no proporcional a su estatura y edad; o tal vez nosotros estamos aumentando de talla porque la ropa que compré hace ocho días, hoy ya no me queda.

Padres, no estamos en contra del comer, gracias a Dios nuestra cultura es rica en variedad y sabor; el problema es que se nos olvida la importancia de alimentarnos de manera nutritiva y saludable, de tal manera que nuestro organismo pueda resistir jornadas intensas de trabajo físico, garantizar muchos más años en la tierra y pocos pagos por chequeos médicos.  Recodemos que si lo hacemos, nuestros hijos lo imitarán y lo harán parte de su estilo de vida.

Jesús nos recuerda hoy en este pasaje bíblico que el que come de su pan vivirá para siempre. Familia, a partir de este momento tratemos de balancear nuestra vida: comida espiritual  en la Eucaristía y comida nutritiva en la mesa del hogar.


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miércoles, 3 de agosto de 2016

¿Y TU HIJO HABLA ESPAÑOL?

Se acuerdan cuando salimos de nuestro país de origen?  Muy posiblemente las maletas estaban cargadas de sueños y esperanzas, deseábamos una vida mejor, queríamos por medio del trabajo comprar la casa y el carro preferido, anhelábamos reunir la mayor cantidad de dinero para enviar unos cuantos dólares a los que quedaron en la capital, en el pueblo o en el rancho; y lo más importante, pensábamos en un futuro mejor para nuestros hijos, ya que este país al tenerlo todo, las posibilidades de que ellos alcancen sus metas son casi seguras.

Con el pasar del tiempo nos fuimos acostumbrando  a la cultura  norteamericana, el día a día se convirtió en una escuela de aprendizaje, desde el idioma mismo hasta la manera de esperar pacientemente cuando el semáforo esta en rojo. Todo esto que hemos adquirido, lo hemos almacenado junto a aquello que seguimos haciendo con mucho orgullo y que nos recuerda  de dónde venimos: a caso dejamos de comer tortillas, tamales, mole, frijoles o arroz con gandules? A caso dejamos de tomar café? A caso dejamos de escuchar la música que identifica nuestra raza? A caso dejamos de seguir alentando a nuestro equipo de fútbol? A caso dejamos de hablar español?  A caso…  tal vez no, el problema es que nuestros hijos (algunos) se olvidaron de hacerlo cuando llegaron y eran unos niños, o los que nacieron acá no llevan consigo  ese gen al que llamamos latinos.

Hoy, nuestras raíces culturales se han ido perdiendo en la familia. En ocasiones el tiempo y el trabajo no permiten que se pase un fin de semana juntos, en algunos casos el facilismo hace que sea más práctico comer algo rápido y cada quien de la familia  comprar su propia comida para la semana, y  porque a ciertos padres les causa vergüenza seguir haciendo  lo que antes hacían, a tal punto que se prohíbe en la casa hablar  Español.

Familia, en nosotros está en que el  legado cultural que nos ha acompañado por años no se pierda. De cada uno de los que conformamos la raza latina depende que las futuras generaciones sigan disfrutando y fortaleciendo las tradiciones, fiestas, maneras de ser y sentir como solamente el latino lo puede hacer. Ojalá que dentro de 40 años nuestros nietos sigan teniendo en su mesa tortillas y café para compartir, que siga existiendo el deseo de ayudar a los que viven lejos, que las posadas de diciembre y las roscas de enero sigan siendo un motivo para estar en familia;  que el español siga siendo su lengua primordial y que la Eucaristía siga siendo parte de ellos como fuente de fe y servicio.

Pidámosle a Dios que siga bendiciendo este país que nos ha permitido cumplir en gran parte los sueños y esperanzas que trajimos hace años; a la vez,  por lo que somos, para que el tiempo y la distancia no borre la herencia cultural de los nuestros.


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miércoles, 27 de julio de 2016

ME PERDONO, ME PERDONAS Y TE PERDONO

El Evangelio de Mateo nos trae la gran respuesta que Jesús le dio a Pedro cuando éste le pregunta cuántas veces se debe perdonar al hermano, ya que la ley de los judíos daba una cantidad limitada de tres veces.  Pedro, queriendo ser mucho más generoso, lo multiplicó por dos y le agregó uno más, creyendo que la respuesta de siete veces iba a ser la misma del Maestro. Cuál sería la sorpresa de Pedro al escuchar de Jesús que debemos de perdonar hasta setenta veces siete, es decir: SIEMPRE. Por ello le cuenta la parábola del Rey que ajustó cuentas con sus empleados, perdonando a uno de ellos todo lo que le debía; pero éste al no hacer lo mismo con uno de sus compañeros fue llamado nuevamente por el Rey para ser recriminado por lo que no hizo: PERDONAR, y fue llevado  a la cárcel para que pagara todo lo que debía. (Leer Mateo 18: 21-35)
Padres, la manera de enseñar a la familia el tema del perdón es a través de nuestro ejemplo; es decir, por medio del testimonio que nosotros demos  interna (me perdono) y externamente (me perdonas y te perdono) en el hogar. Estas tres maneras  de perdonar van de  la mano, puesto que uno da de acuerdo lo que tiene en el corazón. Para ello,  los invitamos que analicen su vida personal a través de una serie de preguntas que les ayudarán a evaluar su relación con el perdón:Me perdono: Haz cometido errores en tu vida? Cuáles? Sigues repitiendo esos errores? Quisieras cambiar esos errores por oportunidades? Quieres perdonarte? Te comprometes a no volverlos hacer?

Me perdonas:  Haz ofendido a alguien con tu actitud o con tus acciones? Le has pedido perdón? Quisieras pedirle perdón nuevamente o por primera vez a él o ella? Te comprometes a cambiar esa actitud o manera de ser que no te deja crecer como persona?

Te perdono:  Te han pedido perdón? Cuál fue tu reacción? Perdonaste de verdad? Quieres perdonarlo de verdad? Estas dispuesto a decirle a él o ella que los perdonaste de corazón?
Padres, éstas tres maneras de trabajar el perdón, pueden ayudarnos a crear fuertes lazos de amistad en la comunidad y amor en la familia. Recuerden que el perdón no solamente se enseña sino que también se practica, y que mejor que desde el hogar.

 Lo interesante del perdón es que es setenta veces siete, es decir: SIEMPRE; no siete veces como supuso Pedro o tres como creían los judíos. Todavía estamos a tiempo, comencemos ya!

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jueves, 21 de julio de 2016

¿Hay normas en mi familia?

La sociedad en la que vivimos esta envuelta en la ola del facilismo y la practicidad; a tal punto que sin moverte de la casa, puedes por internet ver y comprar todo lo que tu quieras, o sin moverte del sofá  por medio de comandos de voz puedes apagar y prender, cerrar o abrir todo los electrodomésticos, puertas o ventanas de tu hogar. Hoy nuestras  familias tienen muchas cosas, tienen tanto que en algunas no hay espacio ni siquiera para las normas, es decir, aquello que se sabe, se cumple y no hay necesidad de repetirlo. De todo esto, vale la pena preguntarnos: en mi familia, núcleo compuesto por padres, hijos y parientes, cada quien hace lo que quiere?, en mi familia se respetan las normas?, en conclusion, hay normas en mi familia?

Las normas es el conjunto de reglas claras que usted como padre o madre de familia cumple y hace cumplir con sus hijos; con el paso del tiempo cuando sus hijos van creciendo esas normas se van fortaleciendo y se van agregando otras que nacen del diálogo y de la necesidad del medio donde se vive; de tal manera que quienes integran este tipo de familias tienen como valor agregado la armonía, cualidad que el facilismo y la practicidad no ofrecen.

Las normas determinan el tipo de familia que usted com padre de familia tiene. Lo que reflejan sus hijos fuera de la casa es lo que usted le ha inculcado en su proceso de formación, a tal punto que el comportamiento, las actitudes, la manera de ver las cosas, la asistencia y participación en la Iglesia de su familia muestran que es lo que verdaderamente hay de puertas para adentro en su hogar. En pocas palabras, dime como es tu familia a nivel de normas y te dire quién eres como padre.

Padres de familia, es el momento oportuno para que hagamos una evaluación y de paso, si es conveniente reedireccionemos el papel que estamos cumpliendo. Si en la evaluación te das cuenta que en tu núcleo familiar existen normas claras que se cumplen sin necesidad de insistir o recordar, ¡felicitaciones!, porque están educando hombres y mujeres de bien, que seguirán fortaleciendo ese legado cuando ellos alcancen sus metas personales, familiares y comunitarias. Pero si en la evaluación te das cuenta que en tu hogar no hay normas, cada quien hace lo que quiere, no hay autoridad en el buen sentido de la palabra de padres hacia  hijos, la situación seria preocupante, ya que estas dejando que la sociedad llamada consumismo, moda, indiferencia, ateismo religioso e irresponsabilidad cumpla uno de tus  roles: direccionar con normas la familia para que exista armonia.
 

Estamos a tiempo para que por medio del diálogo fraternal, la asesoría de personas expertas en dichos temas, sacerdotes y personas que trabajan en tu parroquia nos brinden la consejería necesaria para reedireccionar el rumbo del hogar. No es tarde, estamos a tiempo para que comencemos hacerle espacio a la norma y bajemos la intensidad de la ola llamada facilismo y practicidad.

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miércoles, 13 de julio de 2016

Usted abraza a su pareja?

Cuando un hombre y una mujer comienzan su relación de noviazgo, una de las grandes manifestaciones que juntos se expresan es a través del abrazo. Esta manera de demostrar el amor que empieza a fortalecerse entre ellos, se ve reflejada cuando: caminan tomados de la mano o abrazados; en los momentos de alegría o tristeza siempre existe el abrazo; al saludarse o despedirse el abrazo es el invitado esencial; en las celebraciones especiales, el abrazo es el mejor regalo que le puedes dar a tu pareja; en fin… en la relación de noviazgo, el protagonista es el abrazo.   

Pero, qué pasa cuando las  parejas, después de haber tomado la decisión de casarse y de que haya transcurrido algún tiempo, comienzan a perder esta linda manifestación de cariño y amor? Por qué el abrazo pierde su papel protagónico entre los esposos? Por qué ya no nos abrazamos como antes o no nos tomamos de la mano?   Me da vergüenza abrazar a mi pareja?

El abrazo, también llamado forma de expresar los sentimientos más allá de las palabras,  es tan importante para el ser humano, que puede curar cualquier enfermedad o mejorar el bienestar emocional  en la persona o en la pareja. Algunos estudios detallan que las parejas, después de recibir un abrazo, su cuerpo libera una hormona que genera bienestar en las personas llamada oxitocina, enviándole al cerebro sensaciones de comodidad y vinculación innata, por lo que éste actúa como si todo fluyera muy bien; lo cual evita que la pareja sienta necesidad de buscar a alguien más. Por ello, presentamos cinco recomendaciones muy sencillas que usted puede tomar para fortalecer o comenzar a reavivar esta manifestación de cariño y amor con su pareja:
1.      Cuando se despierte en la mañana, abrace inmediatamente a su pareja saludándola y deseándole un feliz día.
2.       Haga suyo el propósito de caminar juntos tomados de la mano.
3.      Acostumbre a saludar o despedirse de su pareja siempre con un abrazo.
4.      Cuando se genere alguna discusión, no olvide que la mejor manera de reconciliarse es a través de un abrazo  
5.      Ore con su pareja o familia tomados de la mano.    

No es tarde, estamos a tiempo para revivir esta linda manifestación de amor que no cuesta nada y dice más que mil palabras.

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miércoles, 6 de julio de 2016

¿Conoces la técnica del espejo?

Si realizáramos una evaluación de las veces en que nos miramos al espejo, posiblemente el resultado del ejercicio nos daría una cifra inimaginable, ya que este objeto de necesaria tenencia es uno de los más visitados por mujeres y también por hombres.

Ahora, usted se preguntará: tiene algún efecto negativo mirarse en el espejo y de manera  constante?  La respuesta posiblemente sea no, aunque existen personas narcisistas que no pueden vivir sin él (esperamos que usted no sea uno de ellos); y decimos que no, ya que  el espejo también podría utilizarse como herramienta de prevención o solución de conflictos en la familia.

Si usted lo duda, puede hacer el ejercicio que consta de cinco pasos; es muy fácil, solo basta tener un espejo (no importa el tamaño) y recordar visitarlo antes de comenzar una discusión  con un miembro de su familia. ¡Mucha atención!

Primer paso: antes de iniciar la discusión mírese en el espejo y concentre la mirada en su rostro; notará que la ira y el coraje no le permitirán reflejar el verdadero padre o madre,  esposo o esposa que es usted.

Segundo paso: cuando estés en el espejo, cuenta de 10 a 1 y durante el conteo trata de respirar  profundamente.

Tercer paso: Cuando hayas terminado de contar, piensa por un momento las cosas buenas que tiene el miembro de tu familia con quien vas a discutir.

Cuarto paso: Realiza una oración breve pidiéndole a Dios que coloque en tu boca palabras sabias para que  no hieras a la persona con quien vas a discutir.

Quinto paso: Por último, concentre nuevamente la mirada en su rostro. Notará que ahora la serenidad y la bondad, reflejarán el verdadero padre o madre, esposo o esposa que es usted. 

Seguramente  este ejercicio  conocido como la “técnica del espejo” si decides practicarlo te parecerá extraño, pero te vas a dar cuenta que será un buen instrumento para convertir  la discusión en diálogo; las palabras agresivas que en ocasiones utilizabas pasarán a ser palabras  suaves y moderadas; el tiempo pasará de ser desagradable a ser un momento agradable y único. Recuerda  abrazar a esa persona después del diálogo, con esto demostrarás que él o ella son importantes para ti, a pesar de lo que hayas dicho o escuchado.


Trata de practicarlo, te sentirás mejor y tu familia te lo agradecerá.  Pues con ello, el espejo que hay en tu casa no solamente cumplirá la función de proyectar tu belleza, sino también ayudará a solucionar discusiones en tu hogar.

Para mas información visite: www.iglesiasdomesticas.com